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Published on mayo 17th, 2017 | by support@jbosolutions.com

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Entrevista con Juan Carlos Zabalza

Por Guido Brunet para el sitio www.mundopolitico.com.ar

Mundo Político dialogó con el asesor de gabinete de la provincia de Santa Fe.

Zabalza se refirió a las obras y  proyectos del gobierno de Santa Fe, la situación de SanCor, la política económica nacional, la conformación actual del Frente Progresista y la posible reforma de la Constitución santafesina, entre otros temas.

El ex diputado y senador provincial manifestó que “la prioridad del Gobierno de la provincia está puesta en lo social” y destacó la importancia de la participación ciudadana y el diálogo entre los diferentes actores. Así como también criticó algunas medidas económicas del Gobierno nacional, las cuales consideró que “resultan perjudiciales para la mayoría”.

Zabalza, uno de los fundadores del partido Socialista, hizo mención a la conformación actual del Frente Progresista y afirmó que “estamos abiertos” a otros espacios políticos, “pero con un rumbo político claro, que no está a la derecha, está a centro- izquierda, a la cuestión democrática y por sobre todo a lo social. Nuestra prioridad es lo social”, afirmó.

El asesor de gabinete analizó, en primer lugar, el discurso brindado por Miguel Lifschitz en la apertura de las sesiones de la Legislatura provincial: “Pienso que fue un discurso donde el gobernador se encargó de remarcar los aspectos esenciales. Hay dos patas importantes: una es la defensa de la inversión social en la provincia, es decir las propuestas en materia de educación y salud pública, que es una continuidad de los gobiernos progresistas y una preocupación creciente nuestra para dar una respuesta sobre todo al drama de lo social. Por ejemplo a través del Plan Abre, en el que intentamos que la población se sienta protagonista en base a la participación y la adquisición de derechos”.

La otra “pata” esencial a la que se refiere Zabalza es “la defensa de la producción nacional, las cooperativas y las Pymes con un mensaje que apunta a que no hemos tenido una política nacional que piense en la producción local y no en la concentración económica. Creo que estamos en un momento de un peligro cierto, por eso hay tanta preocupación por el tema SanCor, de forma simbólica y en los hechos concretos”.

-¿Cuáles son las posibilidades de resolución con respecto a SanCor?

-La resolución tiene que ser compartida, con una apoyatura real institucional, tanto del Gobierno nacional como de lo provinciales porque también involucra a Córdoba. Y creo que tiene que haber un compromiso del sector empresarial y de las propias estructuras sindicales para entender que hay que salvar la producción y la fuente de trabajo fundamentalmente. No existe una medida milagrosa.

– ¿Podría darse un acuerdo entre Nación y Provincia para atender al problema?

– Yo creo que no hay otra forma de hacer las cosas. No ha habido una política lechera. Nosotros reclamamos esto ante el Gobierno nacional actual y el anterior también. Porque no se ha tenido en cuenta una convocatoria a la cadena lechera, donde siempre es perjudicado el productor y se beneficia al comercializador.

– ¿La obra pública es uno de los puntos centrales en la gestión?

– Es un tema que el gobernador lo tomó con mucha trascendencia y creo que el hecho de desarrollar una infraestructura adecuada ayuda a la integración de la provincia. Y también colabora con la necesidad de industrializar materia prima en origen. Para que la provincia no se siga vaciando en determinados sectores y no se llene en algunas ciudades. Tenemos que equilibrar el flujo poblacional y para eso no hay otro camino que invertir en generar valor agregado donde está la producción. Y eso implica una apoyatura desde las políticas públicas al emprendedurismo y a las pequeñas y medianas empresas, al cooperativismo o a la economía social que ha tenido un gran arraigo en nuestra provincia.

– ¿Hay previstas obras en relación al problema de las inundaciones?

– Sí, están los proyectos y las obras. Lo que pasa es que como Estado estamos corriendo de atrás, porque en el país se ha instalado un modelo productivo que no es la causa esencial de las inundaciones, pero agrava los fenómenos climáticos. Entonces las obras que antes alcanzaban, ahora ya no alcanzan. Pero en general no se ha inundado ningún casco poblacional importante como ha sucedido antes, las inundaciones han sido en zonas rurales y obviamente han afectado a localidades, que han contado con el apoyo del Gobierno provincial. En este plano, en los últimos grandes embates de agua que tuvimos, hemos recibido poca ayuda del Gobierno nacional, a diferencia de lo que pasó con otras provincias. Son temas que preocupan enormemente. Hay que abordarlos en su real complejidad también, pero proteger primero los cascos urbanos que son donde vive mayoritariamente la gente. Lo que pasaba en Rosario o Santa Fe hace muchos años hemos logrado que no siga pasando a través de las obras en las cuencas de Ludueña y Saladillo. Esta última esta complicada por el tema de la cascada, pero lo estamos tratando de resolver.

-¿Los cierres o conflictos en industrias refleja una situación económica difícil a nivel país?

– Creo que estamos ante medidas económicas que no satisfacen al país real. El discurso del presidente durante el acto del 1° de mayo me pareció que mostraba una realidad ajena a la que están viviendo la mayoría de los argentinos. Creo que la situación heredada fue compleja, pero las medidas han sido pensadas para un sector determinado de la economía y resultan perjudiciales para la mayoría. La inflación no ha sido controlada, esperemos que se pueda manejar. Pero evidentemente estamos en una política de ajuste que ha afectado fundamentalmente a los bolsillos y afectan a la economía. Las Pymes que son las grandes dadoras de trabajo están complicadas como los pequeños productores del campo, frente a los grandes grupos concentrados que existen en el país y que hay en la franja del río Paraná.

– Los aumentos de tarifas de la energía han repercutido en la economía de la población y las industrias…

– Eso fue un disparate, evidentemente lo que necesitábamos era otro tipo de planes. Nadie está planteando que las tarifas estén por debajo de costos reales, pero acá se privilegia a los grandes grupos que manejan este tema y no se piensa en el bolsillo de quienes tienen que pagar la tarifa. Y creo que es lesivo al interés general.

– ¿Cómo es el trabajo en conjunto entre Nación y Provincia?

– Con este Gobierno hemos tenido una nueva relación de diálogo, que hasta ahora no ha resultado demasiado exitosa, pero que ha posibilitado estar, plantear los temas y ser escuchados. Hemos tenido un apoyo a un plan de viviendas, esperemos que esto siga porque con el Gobierno anterior no tuvimos jamás un apoyo de este tipo. Y se le está dando mayor importancia a la región centro, esto también ayuda. Esto es un tema importante porque hay muchas obras que son interprovinciales. Por ejemplo, con Entre Ríos tenemos la hidrovía que necesita aportes nacionales y dedicación de políticas públicas.

– Uno de los reclamos de Santa Fe con Nación es el pago  de la deuda correspondiente a los fondos de coparticipación…

– La deuda que el Estado nacional tiene con la provincia de Santa Fe es un tema que nos preocupa, que ya es una decisión judicial en el máximo nivel, el Estado tiene que pagar esta deuda. Nosotros como provincia estamos abiertos a escuchar un plan racional obviamente que no comprometa las finanzas del Estado. Pero ese dinero es de los santafesinos y va a ser empleado en cuestiones de infraestructura.

– Si bien se ha registrado una baja en los hechos delictivos, la seguridad sigue siendo un tema que preocupa a la población…

– El hecho de que las tasas de criminalidad han descendido no significa que estemos bien, falta un enorme territorio por recorrer. Creo que si medimos la preocupación por el tema de la inseguridad me atrevería a decir que es menor que hace un tiempo atrás. Hay un plan de seguridad democrática en la provincia y me parece que estamos avanzando. La seguridad tiene que ser parte de un Estado democrático y eso implica que tiene que haber un reconocimiento de derechos y castigar con toda la fuerza los delitos. Tenemos un encuadre desde lo social, por lo que trabajamos en las políticas en este sentido. Y también trabajamos en la recomposición de la Policía, esta es una fuerza heredada, pero que viene produciendo cambios positivos. Creo que estamos lejos de un ideal. Es una institución que ha tenido poca dedicación por parte de la democracia en general en todo el país. Esto no es para justificar la situación, pero creo que hay un avance y que hay que seguir produciendo un cambio en la fuerza a través de la capacitación y de la comprensión de que la Policía tiene que actuar democráticamente y con equidad frente a los diversos sectores sociales. Porque hay una predisposición a castigar a los más pobres.

– En este aspecto también es importante el rol de la Justicia…

– Hay otra pata en el tema que es la Justicia, en la que ha habido un proceso no sólo de desmantelamiento de bandas narcocriminales, sino también de buscar las raíces del delito en el lavado o en otras formas económicas. Esto creo que es parte de la política de seguridad democrática. O sea, es un camino, no hay hechos que puedan hacer cambiar la realidad de un día para el otro, pero hay un proceso de avance positivo.

-¿Cuál es la situación de la conformación del Frente Progresista en este momento?

– Creo que es una cuestión difícil, compleja, estamos en un momento político que ha ido ganando en incertidumbre con una disminución de la credibilidad de la población en los partidos políticos. Nosotros defendemos la estructura del Frente Progresista porque es una experiencia que ha sido positiva en la provincia y en la ciudad de Rosario a través del tiempo. Obviamente que las cosas no se congelan y necesitan innovación y atender los nuevos reclamos de inmensos grupos sociales que hacen oír su voz. Hay que escuchar y tratar de avanzar. El Frente Progresista de acuerdo a la idea del Socialismo tiene que tener una continuidad sobre la base de determinados valores que signifiquen un compromiso con lo republicano con una carga fuertemente en lo social. Porque el problema principal de los argentinos y de todo el capitalismo es la creciente desigualdad. Eso es lo que tenemos que atacar desde lo político. Hay aliados del Frente que funcionan, pero hay una duda latente con el radicalismo por la decisión que tomó a nivel nacional de apoyar al PRO. Ese es un camino que el socialismo no va a recorrer jamás. Seguiremos gestando una coalición política que represente los sectores mayoritarios del país, de los trabajadores, de los pequeños y medianos productores, de los jubilados, de los jóvenes, de las mujeres y creo que nosotros estamos en ese camino en Santa Fe. Y creo que somos la única provincia que intenta funcionar diferente a lo que funciona el país en su conjunto.

– ¿Bajo esos lineamientos existe la posibilidad de sumar personas de diferentes espacios políticos?

– Creo que está siempre abierto. En el momento actual no se puede creer en dogmas o ser sectario, hay que tener el cerebro abierto, pero insisto, con un rumbo político claro, que no está a la derecha, está a centro- izquierda, a la cuestión democrática y por sobre todo a lo social. Nuestra prioridad es lo social.

– Con respecto a la seguridad, también va de la mano del desarrollo social…

– Esa es la idea, que me parece que hace falta en Argentina.

– Otro de los proyectos que presentó el gobernador es la reforma de la Constitución provincial, ¿cree que puede hacerse realidad próximamente?

– Nosotros defendemos las normas legales y para ello está la Constitución, que se puede modificar a través del consenso con los diversos sectores. Creo que esta es una de las cosas que tenemos que resolver en Santa Fe. En cuanto a la reelección, no estamos a favor de que sea indefinida, creemos que eso atenta contra la democracia. Tiene que haber consenso y después la gente dirá hasta dónde llegan las modificaciones. Pero por sobre todo insisto, esos aspectos de libertad, de democracia tienen que ser superados por un concepto que no solamente implique ir a votar, sino también participar, escuchar y ser escuchado. No sólo para que me pongan la oreja ni para poder decidir, sino para tener como eje esencial a las políticas sociales.

– ¿De allí la participación de la sociedad civil en las políticas de Estado que se da en la provincia?

– Es escuchar, pero también que haya un protagonismo. El hecho de simplemente votar y tener a los legisladores que sean intermediarios con la sociedad no alcanza. Nosotros tenemos que juntar los sectores en la mesa. En Santa Fe tenemos un consejo económico social y político, donde se ha discutido por ejemplo el tema de las tarifas energéticas y se acordó rechazar la política de Aranguren. Esto tampoco entiende el Gobierno nacional. Porque cuando hablamos de diálogo, no es el hecho de hablar una vez con uno y otra vez con otro. Es juntarnos en una mesa las organizaciones no gubernamentales o culturales, los trabajadores, por ejemplo, para hacer diagnósticos sobre las diferentes situaciones y enhebrar conductas que compartamos la mayoría, que creo que es la forma de e


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